Tettamanzi
Padre Ángel Tettamanzi
Hijo del matrimonio de Carlos Tettamanzi y Ema Chiacciera, el padre Ángel nació el 22 de octubre de 1938 en la ciudad de Casilda, provincia de Santa Fe. Su ordenación sacerdotal llegó el 7 de diciembre de 1968 y luego de sus primeros años de sacerdote, decidió ir a predicar la Palabra de Dios y realizar su trabajo pastoral entre los más pobres, motivado por el espíritu del Concilio Vaticano II, que proponía un replanteo pastoral e invitaba a los curas a llegar a las zonas más carenciadas.
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| abgelito tettamanzi ordenacion 07-12-1968 de manos de bolatti R |
En principio, la idea de unos 30 sacerdotes era ir a los barrios pobres de Rosario, pero el que avanzó firme en su propuesta fue Tettamanzi, tanto que primero hizo una experiencia de un año en Villa Ángela, en la Diócesis de San Roque en Roque Sanz Peña (Chaco), y después terminó en Formosa.
Ya en tierra formoseña, se entrevistó con el obispo Raúl Marcelo Scozzina, que le dijo: “recorra toda la provincia y quédese donde quiera, que curas necesitamos en todas partes”. Así llegó ese joven sacerdote de 35 años a “El Porteñito” a principios de 1975; donde desarrolló una admirable tarea pastoral, que permitió el desarrollo integral de la comunidad, tanto espiritual como materialmente. Abrazó y amó a la comunidad de Güemes y sus colonias como un padre ama a sus hijos, amó hasta el extremo, hasta dar cada gota de su vida por sus hermanas y hermanos.
En palabras suyas: “Recuerdo que salí muy reconfortado de la charla con Scozzina, un hombre santo que transmitía su pasión por la tarea evangelizadora y constantemente salía a su encuentro con los pobres… inicié mi recorrido por Las Lomitas, Ingeniero Juárez, Laishí, Fontana e Ibarreta. Después, el padre Miguel Ángel Bonino me sugirió que un buen lugar era «El Porteñito», que ahora lo llaman «General Güemes». Cuando empezamos a conocer el lugar, nos encontramos con unas religiosas, hermanas del Sagrado Corazón, que llegaron en 1974 y hacía un año que vivían en forma muy modesta y sencilla en una casita que ahora es Cáritas…”
Cuando llegó en febrero de 1975 a esta localidad, el lugar no tenía más de 300 habitantes, no había pavimento ni agua potable, y lo que más abundaba en el paisaje era el monte. “Luz eléctrica teníamos desde las 17 hasta las 22. No se contaba con servicio telefónico y la televisión recién llegó con el Mundial de 1978. El pueblo no tenía doctor ni escuela secundaria. La llegada del colegio fue un logro de las hermanas del Sagrado Corazón, el padre Claudio y yo, mediante gestiones con las autoridades del Gobierno provincial en 1975, en el mismo año de mi llegada. Luego, tuvimos que construir aljibes para juntar agua de lluvia...”
Desde 1975-2015 Ángel supo ser cura, abogado, policía, juez, médico, chofer, comerciante, truequero, alambrador, constructor, cosechero, docente, fundador de varias instituciones en el pueblo, un gran gestor con capacidad de pedir para sus fieles desde libros de catequesis hasta dinero para represas o tanques de agua, biblias, tractores, tierras. Fue hermano de los indígenas, defensor de los pobres, radioaficionado, fundador de la FM SOL (Solidaridad - Organización - Libertad). Villa General Güemes es sinónimo del Padre Ángel: 40 años de su vida allí.
Aquí un fragmento de las sentidas palabras de despedida del recorrido del ángel de Güemes, que el padre Sergio Castro ilustró:
“Namuncurá tu sueño de una sociedad mejor, el aborigen hermano y señor, dueño de su destino, de sus tierras y de su religión; don Teófilo te ve pasar, algún enfermo al hospital llevas. A la vuelta un cocido para ganar fuerzas le aceptas; Don Torrez en su caballo arreando el ganado va, te saluda con su sombrero, el cura siempre corriendo levantando el polvaderal. Volviendo para Güemes, a don Ramón Escalante una revista acción de Incupo le dejas, se nos fue el vecino de cuántas historias se pueden hablar. Te olvidaste de San Isidro, ya es un barrio más, siempre tienen lindas verduras que al pueblo traerán. Creo que no tienen la luz, te esperan para una nota firmar”.





