1ª Encuentro
1° Encuentro
La misión en el corazón de la Iglesia
Objetivo: Descubrir que la obra misionera de la Iglesia es fruto del plan del Padre para que todos los hombres se salven y que consiste en continuar la obra de Jesús animados por el fuego del Espíritu Santo.
Documentos:
v Ad Gentes, lo abreviaremos “AG”
Oración Inicial:
Todo encuentro se inicia con “tomar conciencia” de que existimos en la presencia de Dios, toda nuestra vida está bajo su tierna mirada de Padre. Es por eso que para este primer momento te invitamos a que ayudes a los participantes a “tomar contacto” con la presencia de Dios que nos envuelve por todas partes. Para eso te proponemos hacerlo de la forma habitual del grupo, o bien te sugerimos utilizar algún canto de invocación al Espíritu Santo o alguna oración dirigida a Él, también puede ser con un salmo como el 139 (el coro Pascua Joven o la Hermana Glenda tienen un versión de este salmo, podes encontrarlo en YouTube). La ambientación, si bien no es lo esencial puede “abonar el terreno”. Ayuda mucho tener algún altarcito donde colocar algunos símbolos significativos: la Cruz, la Virgen, la Biblia, una vela, etc. Lo importante es que todos tomemos conciencia de que nos ponemos en las manos de Dios.
Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo y llena los corazones de tus fieles, enciende en ellos el fuego de Tu Amor. Envía tu Espíritu y todo será creado y renovarás la faz de la tierra. Oh Dios, que iluminaste los corazones de tus fieles con la Luz del Espíritu Santo, haz que, guiados por ese mismo Espíritu, saboreemos la dulzura del bien y gocemos siempre de su divino consuelo. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amen.
En este primer encuentro lo primero que te sugerimos, si es que se preparan para participar por primera vez de la Mega, que la presentes contando de manera simple como nace, el espíritu que la alienta, lo que se hace, etc. Te dejamos una pequeñita reseña de lo qué es la Mega Misión. Es un encuentro, es un impulso del Espíritu Santo que nos hace salir de nosotros mismos y nos lleva a juntarnos con otros jóvenes, es un fuerte latido del corazón que nos dice: ¡ve y anuncia el Evangelio! La MEGAMISIÓN es cosa de Dios, fue su ocurrencia, quiso que los jóvenes formoseños, junto a religiosas y sacerdotes nos pongamos un mismo objetivo: ¡hablar de Jesús! La Mega nació en el 2009 como una apertura de la misión que los seminaristas de Formosa realizamos a fin de año, para que junto con todos los jóvenes de nuestras parroquias llevemos a Jesús más allá de nuestras fronteras...
Por eso es ¡Mega! No por el número, no por la cantidad, no por cuantas personas visitemos, es MEGA porque así es el corazón de Dios, es un mega corazón donde cabemos todos nosotros ¡Es una gran misión que empezó en el sueño de Dios de querer que todos los hombres se salven y conozcan a Jesús!
Si ya han participado de la Mega, lo ideal es “refrescar” la memoria con algún recuerdo-sentimiento que nos haya dejado de la última vez que participamos comentándolo brevemente. Lo único que te aconsejamos es que seas cuidadoso para que “recordar la última Mega” no acapare todo el encuentro, cuando veas que fueron suficientes anécdotas como para avivar el fuego por la misión pasamos al siguiente momento.
Experiencia vital: El marco de enseñanza de la Iglesia que persigue este punto son los números 2 al 5 del Documento Ad gentes que lo encontrarás en el anexo. Lo esencial a trasmitir en este punto es que el Padre desea que todos los hombres se salven –es decir, sean colmados con su vida y vivan con Él eternamente- y es por eso que envía a su Hijo Jesús para rescatarnos del pecado y de todo lo nos oprime y no nos deja “vivir la Vida de Dios”. Además, hacer visible el deseo que habita en el corazón de cada hombre, deseo de Dios y que sólo Él puede colmarlo. Servirá mucho que te detengas a leer los números que te proponemos y “adaptar” esta dinámica a tu grupo siendo fiel al mensaje que queremos transmitir.
Dinámica: En el centro colocá varias imágenes, frases, recortes de diarios que muestren la situación actual de nuestra ciudad/pueblo, país, mundo. Deben ser fotografías/frases/noticias que destaquen lo bueno como también lo malo que vemos en el mundo.
v Invita a que los chicos puedan mirar las fotos, noticias o frases que están en el medio y que elijan una de ellas, la que más le impacte. Luego de que todos eligieron, pediles que puedan contar por qué la eligieron. Es importante que guíes la puesta en común para que no “se vayan por las ramas” o motives si es que nadie se anima a ser el primero.
v Ayúdalos a descubrir como todas las situaciones “claman por Dios”: las buenas o alegres para que sean más plenas, y las malas o tristes para ser redimidas, salvadas. Te puede servir tomar el ejemplo de alguien que, por más de tener cientos de problemas, confía en Dios porque ha descubierto de que Él lo ama, o bien de alguien que logró cambiar su vida, etc.
v En un papel van a escribir cada uno una situación, alegre o no, que clamen por Dios, puede ser de la familia, del barrio, del colegio, etc. Y los colocamos a todos en el centro, también las fotos, noticias o frases que eligieron al principio de la dinámica.
v Junto al collage que se armó en el centro colocá dos carteles: uno con la frase “FELICIDAD SIN FIN” y la otra con la palabra “SALVACIÓN”. Pasamos al siguiente momento.
Reflexión de la experiencia: Nos detenemos un ratito a reflexionar las experiencias compartidas. Ayúdales a que noten que hay muchas situaciones en el mundo, en circunstancias distintas, en tiempos distintos, en lugares distintos; pero que todos tienen como centro a una persona. Detrás de cada foto, noticia o frase que escribieron hay una persona con su historia propia. Y esta persona, con todas las cosas que le pasan (buenas o malas, alegres o tristes, de plenitud o de depresión, etc.) está siempre “clamando por Dios”. Y nuestro Dios no es “sordo” sino que escucha a sus hijos y siente compasión por ellos, es por eso que toma la iniciativa de SALVARLOS (hace referencia al cartelito que colocaste en el centro) Todo lo que Dios haga es porque quiere que todos se salven, que nadie se quede fuera de su amor que levanta, que da esperanza. En las imágenes o noticias tristes vemos que hay una llamada para Dios, una llamada a ser salvados y Dios contesta a todas esas llamadas. (Te puede ayudar volver a leer AG 2)
v Coloca una cruz en el medio del collage, o bien una imagen de Jesús. (Para preparar esta parte volvé a leer AG 3.) La respuesta que el Padre da al “clamor de Dios” presente en el corazón de cada persona es la vida de su propio Hijo. Él, Jesús, es el que colma la existencia humana, le da sentido, la alienta. Por eso dejémonos iluminar por la Palabra de Dios… (pasamos al siguiente momento)
Iluminación con la Palabra: En este momento proclamamos la Palabra de Dios que es el eje de todo nuestro encuentro, ella ilumina nuestras experiencias y las orienta según el corazón del Padre. Te puede ayudar designar a alguien antes que sea el que va a leer, también hacer algún canto, etc. La idea es marcar la centralidad del momento.
v Leemos Lc 4, 16-21. Luego de leer dejar un momentito de silencio. Algunas preguntitas pueden ayudarnos a profundizar la Palabra. ¿Quién es el que está ungido por el Espíritu? ¿A quién está destinada la Buena Noticia? ¿a quienes más fue enviado Jesús?
Reflexión: Este momento de reflexión de la Palabra podemos hacerlo en pequeños grupos de tres o cuatro personas. Pediles que busquen en sus Biblias (o si no tienen, pediles que recuerden algún momento de la vida de Jesús) algún pasaje en donde muestre a Jesús Ungido por el Espíritu y llevando a cabo la “liberación de alguien”. Por ejemplo: curación de un enfermo, resurrección de un muerto, liberación de un endemoniado, o sintiendo compasión, estando cerca de los pequeños, etc. Y que piensen por qué les parece que ahí se da la salvación de alguien.
v Dales un tiempo para que busquen, piensen y compartan; luego ponemos en común lo charlado. Una vez que todos puedan compartir, viene una “pequeña iluminación” que está orientada a ver el porqué de la misión del Hijo y cómo continuamos nosotros su obra.
v Para este momento nos centramos en la frase “FELICIDAD SIN FIN”. En cada experiencia de “salvación” que hemos visto en el Evangelio, Jesús regala el don de la “felicidad sin fin” que es la vida eterna. Esta vida que no se acaba puede comenzar a vivirse acá en la tierra, pero será completa en el Reino de Dios. Esta vida de Dios en nosotros en la Buena Noticia que Cristo vino a traernos, ya no tiene poder el pecado, la tristeza, la depresión, la muerte. Todos ellos han sido vencidos en la Cruz y la Resurrección de Jesús. Ahí, en el Calvario y en el sepulcro vacío en la mañana de Pascua, Dios nos regaló la SALVACIÓN y la FELICIDAD SI FIN.
v ¿Y qué tiene que ver esto con nosotros? Nosotros somos hoy los continuadores de la obra de Jesús, hoy nosotros seguimos aportando nuestro granito de arena para que la salvación llegue a todos los hombres. Leemos el texto de Mateo 28, 18-20. (Para vos que preparas el encuentro te servirá leer los números 4 y 5 de AG)
v Una vez que Jesús ascendió al cielo, nos dijo “vayan y hagan discípulos míos a todo el mundo…” nos hizo participes de su misión. Nosotros como Iglesia, comunidad de discípulos-misioneros, tenemos la misma misión que Cristo: hacer que la SALVACIÓN llegue a todos, que nadie se quede afuera del Reino, para que todos puedan alcanzar la FELICIDAD SIN FIN que es vivir para siempre con Dios.
Te invitamos a que insistas en esta última idea: la misión de la Iglesia no es distinta de la misión de Jesús que vino a cumplir la voluntad del Padre: quiere que todos se salven y lleguen a la vida eterna. Invítalos a pensar cuáles son todas las cosas que la Iglesia hace para que la salvación llegue a todos, no es porque no tenga nada que hacer sino porque ella es continuadora de la obra del Señor, ella es signo de salvación para todos los hombres. Nuestro grupo, como Iglesia, como discípulos-misioneros tiene ese encargo de parte de Dios: hacer llegar a todos la salvación, en especial a los pobres, afligidos, agobiados, tristes e invitarlos a vivir de la vida de Dios, la vida verdadera y eterna. ¡Es una Buena Noticia la que anuncios, es la alegría del Evangelio: Dios que salva al hombre y lo hace vivir para siempre con él!
Por eso vamos a orientarnos hacia el último momento del encuentro.
Oración final: En este momento le presentamos a Dios todo lo vivido en el encuentro, el fuego que hace arder en nuestro corazón. Para comenzar invítale a los chicos a que vuelven a mirar el collage de fotos, noticas, frases y luego de un ratito, cerramos los ojos. Traemos al corazón a todas aquellas personas que en nuestra familia, en el barrio, en la escuela, en el mundo “claman por Dios”. Hoy nosotros estamos llamados a hacerles llegar la Buena Noticia: Dios nos quiere salvar y hacernos vivir para siempre con él. Él quiere que en cada corazón comience la fiesta del Reino de los cielos. A esas personas en las que pensamos, el Padre nos envía así como envió a Jesús. Pero ¿Cómo lo vamos a hacer? También a nosotros nos unge con su Espíritu. Pidamos con fuerza el don del Espíritu Santo, para que nos lance a la misión de dar vida a los demás. Para que nos saque de las comodidades, de los encierros, de los miedos, de las cuatro paredes de la Parroquia y nos conduzca hacia los que claman por Dios. Podemos terminar rezando la oración al Espíritu Santo o bien hacer algún canto. Por último, le rezamos a la Virgen un Ave María.
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